No vivimos en Matrix: según la física teórica no estamos en una realidad simulada por ordenador

Seguro que muchos de los que tenéis un déjà vu os acordáis de Matrix, una película que parecía premonitoria de esas teorías que debaten sobre la posibilidad de que vivamos en una realidad simulada por ordenador. La afirmación es inquietante: ahora resultaría que Matrix es una película que hablaría de nosotros mismos, no de ciencia ficción.

El debate sobre si vivimos o no en una simulación por ordenador se ha convertido en uno de los más inquietantes en los últimos meses, pero hay quien cree que ya hay solución al dilema: no vivimos en Matrix, y lo dicen unos físicos teóricos que tienen argumentos teóricos aparentemente razonables.

La simulación es demasiado compleja

En un estudio publicado en Science Advances, los físicos teóricos Zohar Ringel y Dmitry Kovrizhi mostraban cómo desarrollar una simulación por ordenador de un fenómeno cuántico específico que ocurre en metales es imposible.

Para desarrollar su teoría trataron de utilizar una técnica llamada quantum Monte Carlo para estudiar el efecto Hall cuántico. Este fenómeno de los sistemas físicos hace que “en sistemas bidimensionales con electrones sometidos a bajas temperaturas aparezcan fuertes campos magnéticos”.

Al tratar de usar ese principio descubrieron que la complejidad de la simulación se incrementaba exponencialmente con el número de partículas que se simulaban. Si la complejidad crecía de forma exponencial la tarea se convertía en imposible de afrontar: solo almacenar información sobre 200 electrones requiriría una memoria de ordenador que físicamente necesitaría más átomos de los que existen en el universo.

La tecnología actual no da para tanto, pero quién sabe qué nos deparará el futuro

Esa complejidad sería por tanto tan alta que ningún sistema informático actual (o futuro, suponen estos físicos teóricos) podría plantear una simulación como la que otras teorías afirman que es la que estamos viviendo.

Ante este resultado, muchos medios se han lanzado a proclamar que es físicamente imposible que vivamos en una simulación. Es una posibilidad, claro, pero este argumento es un viejo conocido. ¿Cuántas veces se ha dicho que algo es técnicamente imposible y años después era casi una commodity?

Los desarrollos de Inteligencia Artificial actuales parte de investigaciones de hace treinta años, justo cuando se argumentaba que nunca tendríamos la capacidad computacional para llevarlo a cabo. Por ahora podemos estar tranquilos, pero quién sabe qué maravillas técnicas nos deparará el futuro.

Fuente: Xataka


Leave a Reply