La basura electrónica: un tema poco tratado

Basura-electrónica

La basura electrónica que se genera en el mundo crecerá 33% hacia 2017.

La basura electrónica o «e-waste» es aún un tema pendiente en la agenda ambiental. Es un tema inconcluso y muy poco tratado por las autoridades que por ley deben poner cartas en el asunto como por nosotros, los generadores de la misma, no hacemos lo que debemos.

La chatarra electrónica.-

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), esta chatarra es todo desecho que funcionaba con energía eléctrica y cuya vida ha terminado.

Computadoras, impresoras, teléfonos celulares, reproductores de música, televisores, en fin, todos los aparatos que por algún motivo han sido desechados, por obsoletos, por problemas de funcionamiento, roturas y demás vienen a conformar la misma.

A nivel latinoamericano México y Brasil son los principales generadores de esta basura. Cada mexicano generó nueve kilogramos en 2012, según reporte del portal deCNN-México. El segundo lugar está ocupado por Brasil, con siete kilogramos por persona. Si se divide la cantidad que se genera en el país azteca entre su población lo catapulta al primer lugar.

México con 1,4 millones de toneladas al año y Brasil con 1,7 millones se hallan a la cabeza en la generación de e-waste.

El problema mexicano es sensible en sentido que es un país receptor de importantes cantidades de electrónicos provenientes de Estados Unidos para ser comercializados al resto del continente.

Estados Unidos muy por encima en las cifras.-

De aproximadamente 49 millones de toneladas de basura electrónica generada globalmente en 2012, vale decir, una media global de siete kilogramos por persona, los norteamericanos produjeron unas cuatro veces más que ese promedio.

De 49 millones de toneladas producidas en el planeta, sólo EE.UU. generó 9,4 millones y China 7,4 millones de kilogramos

La Unión Europea es otro gran productor de la chatarra. No hay que olvidar que el potencial económico y los niveles de vida y adquisitivos hacen mucho. Claro que la población también.

El crecimiento imparable.-

Los indicadores no son buenos y las perspectivas peor. Se estima que para el 2017, la basura electrónica se incremente en casi 33 %. Equivaldría llenar 200 edificios Empire State u 11 de la Gran Pirámide de Giza en Egipto.

La salud en riesgo.-

Los electrónicos están manufacturados con una amplia gama de materiales, muchos de ellos muy contaminantes para el medio ambiente y otros tantos nocivos para la salud de las personas. Por ejemplo el plomo afecta negativamente en la sangre, influyendo en la síntesis de hemoglobina y causando anemia, daña también el sistema renal, el nervioso y afectan la fertilidad notablemente. Otra sustancia común es el arsénico, conocido veneno, el cadmio que causa diarreas, fracturas de huesos, e incluso cáncer, sólo por citar algunos ejemplos. El níquel, también presente, afecta al sistema respiratorio, causa abortos espontáneos y malformaciones de nacimiento.

La lista de daños a la salud de los seres vivos es amplia, podría resumirte que sin el tratamiento adecuado y la disposición final de los restos y partes de equipos, la amenaza es latente y permanente.

En EE. UU. se produjeron 258.2 millones de computadoras usadas, teléfonos y televisores. 171,4 millones de toneladas fueron recolectadas para reciclarlas y 14,4 millones exportados a otros países. [Green Guide to Holiday Electronic Gifts (Op-Ed)]

Los vertederos tecnológicos.-

Una cosa es someter a los aparatos en desuso a tratamiento adecuado y otra muy distinta en disponerlos en vertederos abiertos, sin ninguna clase de protección, a la intemperie y donde personas y animales pueden acceder sin restricciones. Los casos más conocidos son los de la ciudad de Guiyu, en China donde trabajan unas 15.000 personas en las condiciones más paupérrimas, similares a las de  Ghana, Africa.

Los países del tercer mundo compran, reciben «donaciones» o son obligados sutilmente a recibir la chatarra primer mundista con el objeto de recuperar algunas partes que tienen demanda en el mercado, como el oro u otros materiales no ferrosos. Pero, la pobreza tiene cara de hereje y por subsistir por un puñado mísero de dinero sacrifican la salud y la calidad de vida en ambientes cada vez más contaminados.

¿Qué hacer?

Lo lógico entregar a las instituciones encargadas del manejo de esta clase de residuos. La realidad que existen muy pocas.

A nivel personal podemos usar el mayor tiempo posible los artefactos que tengamos. Si sufren una avería llevemos a que las arreglen en vez de descartarlos. Podemos donar algunos de ellos a personas o instituciones con necesidades. Tratemos con cuidado y demos el mantenimiento que amerita a fin de no reducir el ciclo de vida de los productos (no te olvides que debemos hacer frente a la obsolescencia programada).

Lo ideal sería que las autoridades vinculadas al tema implementen la infraestructura adecuada para manejar, almacenar, reciclar y/o disponer finalmente a los mismos. Este es un problema serio. La salud pública se halla en riesgo y el medio ambiente tiene también las de perder.

Fuente: Natura-Medioambiental

2 Comments

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Bernardo Rivera

Posted at mayo 1, 2015 Responder

Felicidades por publicar este tema tan olvidado pero tan importante. Estamos dañando nuestra salud de manera increíble y ahí se suma el tema de la chatarra electrónica.
Saludos afectuosos y si pueden publiquen consejos para cuidar el ambiente o sugieran alguno.
Bernardo

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Yulia Martinez

Posted at mayo 1, 2015 Responder

Amigos, yo les recomendaría que unan fuerzas en torno conservación ambiental. Hay un artículo de los mejores en la web. Trata sobre consejos y frases ambientales. Muy enriquecedora lectura, les dejo el enlace: Frases sobre el medio ambiente y la naturaleza http://bit.ly/1nn22GQ
Saludos y sigan adelante
Yulia

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